Los cítricos capaces de adaptarse a distintos climas: desde Subtropical árido a tropical húmedo. Las características de Chile corresponden a un clima Subtropical mediterráneo con estaciones claramente diferenciadas; ello facilita que el ciclo productivo de los cítricos se ordene y por ende obtengamos excelente fruta.
Este cultivo necesita suficiente calor durante la primavera y verano para acumular los grados que le permitirán que el desarrollo de sus frutos y madurez sean óptimos. Los cítricos también necesitan suficiente frío en invierno para que apoye la toma de color de los frutos; sin embargo, no toleran los excesos de frío y tienen una baja resistencia a heladas invernales. Los árboles de clementinas y mandarinas están entre los más resistentes y pueden aguantar inviernos un poco más crudos, pero sus frutos son extremadamente sensibles a las bajas temperaturas; los árboles de naranja raramente toleran las temperaturas muy bajas o las heladas. Ello hace que sea clave tener un clima con temperaturas cálidas de floración hasta cosecha.
En Chile hay tres principales zonas productoras, marcadas por su fecha de cosecha. La fruta más temprana es de los valles montañosos de la Región de Coquimbo (El Palqui en Ovalle y Vicuña a Elqui) donde las primeras clementinas empiezan a ser cosechadas en abril; le sigue la fruta de la zona interior de las regiones de Valparaíso y Metropolitana, donde la cosecha suele empezar la primera semana de mayo; finalmente está la fruta de la costa de las regiones de Coquimbo, Valparaíso y O’Higgins que empieza a ser cosechada a fines de mayo.
Viendo que los soft citrus tenían todas las características para convertirse en un producto deseado por los mercados durante todo el año (buen sabor, buen tamaño, sano, fácil de comer) en 1995 apostamos por la exportación de clementinas y mandarinas, siendo una de las primeras exportadoras chilenas en hacerlo.
Durante los primeros años nuestros principales mercados fueron Japón y Gran Bretaña, mercados en los que aún estamos presentes. En 2008 se abrió el mercado norteamericano, que entre sus costas Este y Oeste representa actualmente sobre el 90% del volumen exportado.
En 2005 comenzamos con nuestro programa de naranjas, especialmente orientado a los mercados de Japón y España. En 2007 abrimos nuestras exportaciones a Corea del Sur; ahí somos un reemplazo natural una vez que termina la temporada californiana de naranjas, lo que nos ha permitido entrar con interesantes volúmenes. En 2009 se abrió el mercado estadounidense, que se ha convertido en uno de los más importantes y donde también somos una respuesta natural de contra temporada a la fruta del país.