El mejor clima para las vides es el mediterráneo con estaciones del año diferenciadas. Necesitan inviernos suficientemente fríos para fomentar un receso profundo de las plantas, una buena brotación en primavera y también veranos calurosos para que la fruta madure bien. Cuando la fruta ya está lista internamente, tiene que tomar color: para lograrlo lo ideal es que haya diferencias marcadas de temperatura entre el día y la noche.
Chile tiene un clima ideal, especialmente entre la III y VII región. Cada zona tiene sus particularidades, pero el producto final es reconocido en el mundo y nos ha posicionado como el mayor exportador de uva de mesa.
El valle de Copiapó abre la temporada a mediados de noviembre. Sus uvas, las primeras en llegar a los mercados internacionales, crecen en un clima muy seco con diferencia de temperaturas: así el color es intenso y su sabor es muy dulce.
Nuestros socios, los Prohens, son una de las familias emblemáticas de la agricultura nortina y su sello de calidad está en cada racimo. La fruta de los valles nortinos de Elqui y Ovalle les siguen en fecha de cosecha (de mediados de diciembre en adelante) y comparten las características de Copiapó.
La fruta de la zona central comienza en el valle de Aconcagua a mediados de enero; esta zona uvera emblemática es seguida por las regiones Metropolitana, VI y VII. El grueso del volumen chileno se encuentra en estas cuatro regiones. Sus características climáticas son muy buenas y permiten construir fruta de excelencia, una parte de la cual incluso puede guardarse en destino hasta la parte tardía de la temporada. Esto permite que Chile cubra la demanda de los mercados incluso hasta junio.
La uva de mesa fue la primera fruta que exportamos al empezar nuestras operaciones en la temporada 1991-1992. A partir de entonces nuestro volumen ha crecido rápidamente, hasta alcanzar las más de seis millones de cajas que enviamos a más de 40 mercados de todo el mundo durante la temporada 2011-2012.
Esta fruta es manejada en destino por importadores locales o directamente por los supermercados, dependiendo del negocio. Si bien nuestros principales mercados son Norteamérica y Europa (considerando Gran Bretaña como un mercado separado por sus características especiales), los mercados asiáticos y latinoamericanos han adquirido gran dinamismo durante estos últimos años.